Golamir 2Act es un producto que alivia el dolor y la irritación, protegiendo la mucosa bucofaríngea. Está indicado en los casos de dolor de garganta que pueden estar causados por agentes externos (virus, bacterias, alérgenos, humo, contaminación, polvo).
El producto también es adecuado en los estados de resfriado, cuando las secreciones nasales bajan a la garganta y pueden provocar irritación. Es adecuado para adultos y niños a partir de los 6 años de edad.
Gracias a su mecanismo de acción, Golamir 2Act se puede utilizar también asociado a tratamientos farmacológicos prescritos por el médico.
MODO DE EMPLEO
Agitar el frasco antes de usar. Mediante el uso del aplicador específico, se recomienda administrar 4 nebulizaciones en la cavidad bucofaríngea 4 veces al día.
ADVERTENCIAS
No utilizar en caso de hipersensibilidad o alergia individual a uno o más componentes. Si los síntomas no desaparecen, consulte a su médico. Conservar a temperatura ambiente, alejado de fuentes de calor y protegido de la luz. Mantener el producto fuera del alcance de los niños. La fecha de caducidad se refiere al producto sin abrir y correctamente conservado. Es importante tener a disposición la información correspondiente al producto, por tanto, conserve la caja y el prospecto.
COMPOSICIÓN
Sustancias funcionales: ActiFilm DOL, complejo molecular vegetal compuesto por: fracción tanínica y flavonoica de Agrimonia, fracción polisacarídica de gel de hojas de Aloe vera, fracción resinoide de Mirra. Aceites esenciales de Eucalipto y Menta.Contiene además: Solución Hidroalcohólica, Glicerina vegetal, Extracto de zumo de Manzana, Aroma natural de Limón; Aroma natural de Menta; Goma Xantana.
La protección de la mucosa bucofaríngea
La garganta es muy sensible y su mucosa cumple la importante función de responder a las agresiones externas. Para el tratamiento del dolor de garganta es útil intervenir para eliminar los síntomas, especialmente el dolor, y favorecer al mismo tiempo la recuperación de las funciones de defensa de la mucosa.
Determinados complejos moleculares debidamente extraídos de plantas pueden ser una ayuda muy útil a nivel local, ya que pueden intervenir protegiendo la mucosa contra la acción agresiva de los agentes externos irritantes, hidratándola y reduciendo la sensación de «garganta seca» y dolor.
Cómo tratar el dolor de garganta
Principales tratamientos farmacológicos
Actúan limitando o ralentizando el desarrollo de los microorganismos. Son particularmente activos contra bacterias y hongos (Candida albicans). Están disponibles principalmente como colutorios (acción muy breve y limitada en el tiempo), espray y tabletas de acción tópica.
ANESTÉSICOS LOCALES
Impiden la generación y la conducción de impulsos nerviosos dolorosos, aliviando el dolor. Acción rápida pero limitada en el tiempo que no modifica la evolución de la enfermedad.
ANTIBIÓTICOS
Deben utilizarse solo en los casos de dolor de garganta de origen bacteriano y después de haber constatado la causa, ya que actúan ralentizando o bloqueando únicamente la proliferación bacteriana. Por tanto no son eficaces en las formas virales. Estos fármacos se deben tomar únicamente bajo prescripción médica.
El dolor de garganta
La faringitis o dolor de garganta suele ser el resultado de una infección causada por microorganismos (especialmente virus como el rinovirus, el adenovirus, el herpesvirus y, a veces, bacterias, principalmente el Streptococcus pyogenes) o por irritaciones provocadas por factores ambientales.
Las faringitis pueden ser de dos tipos: AGUDAS y CRÓNICAS.
Las agudas son, en su mayoría, infecciones de origen viral o bacteriano, autolimitadas y que se resuelven rápidamente. Pueden afectar solo la faringe o ser consecuencia de infecciones extendidas que afectan las vías respiratorias superiores; es decir, las zonas cercanas a la nariz, los oídos y la laringe.
Es difícil distinguir una faringitis bacteriana de una viral solo en base a los síntomas, ya que son muy parecidos (mucosa faríngea muy enrojecida e inflamada, formación de humor acuoso, dolor al deglutir).
Según la evolución de la enfermedad, las faringitis pueden evolucionar también a formas crónicas; es decir, formas inflamatorias prolongadas (de más de 2 semanas) que con frecuencia resultan estar asociadas a patologías de otros órganos y aparatos, como por ejemplo, enfermedades de la nariz y de los senos paranasales (rinosinusitis crónicas), reflujo gastroesofágico, amigdalitis crónicas y factores climático-ambientales.










