Su nombre anglosajón, castor oil, suele crear confusión: ¡este aceite no procede de secreciones de glándulas del castor! De hecho, sustituye precisamente a ese ingrediente utilizado antiguamente en perfumería, de ahí su nombre.
Este aceite, de textura naturalmente espesa, protege y nutre los cabellos secos y dañados. Igualmente fortifica las uñas quebradizas y frágiles.
Dosificación
Para las uñas: Cada noche al acostarse, aplicar una gota en cada uña; masajear después la uña insistiendo en la cutícula»
Composición
La elevada proporción de ácidos grasos monoinsaturados (Ácido ricinoleico) proporciona una protección óptima de la piel, el cabello y las uñas. El 5 % de los ácidos grasos poliinsaturados son de la familia omega 6; aportan resistencia y reparación al tejido cutáneo, las uñas y el cabello. El 3 % restante son ácidos grasos saturados.»







